acompañan de otros síntomas, conviene consultar con un profesional de la salud. Una evaluación profesional puede aclarar las cosas y ayudar a determinar si los cambios son simplemente estéticos o están relacionados con otros factores como la circulación, afecciones cutáneas o cambios hormonales.
Afortunadamente, cuidar la salud de las uñas no requiere rutinas complejas. Hábitos sencillos, como hidratarlas regularmente, protegerlas de productos agresivos, beber suficiente agua y mantener una dieta equilibrada, pueden ayudar a mantenerlas fuertes y sanas. Evitar tratamientos agresivos o el pulido excesivo también puede prevenir un estrés innecesario en la superficie de la uña. Si bien las crestas verticales suelen aparecer con la edad, no tienen por qué indicar un deterioro en la salud de las uñas. Con cuidado y atención, las uñas pueden mantenerse resistentes y cómodas, sin importar en qué etapa de la vida te encuentres.