Para acero inoxidable: use una mezcla de bicarbonato de sodio y jabón lavavajillas para darle más brillo.
Para ollas de cobre: frote con limón y sal para un acabado pulido.
Para grasa quemada: prepare una pasta de bicarbonato de sodio y agua, aplíquela y deje actuar durante 15 minutos antes de frotar.
Consejos para mantener sus ollas y sartenes brillantes por más tiempo.
Lavar inmediatamente después de usar para evitar la acumulación de suciedad.
Usar utensilios de madera o silicona para evitar rayones.
Aplicar una fina capa de aceite después de limpiar para proteger las superficies metálicas.
Prueba este sencillo truco hoy mismo y tus utensilios de cocina lucirán como nuevos. ¿Te animas a intentarlo? ¡Cuéntame tus resultados!